Pan con tomate
El pan con tomate es una de las tapas preferidas por los catalanes y por los turistas y sobre todo es diferente de lo que parece ser un simple pan tostado, por la forma en que se prepara el pan.

Bikinis
Un sándwich muy simple hecho con jamón y queso

Coca
Se trata de un clásico street food, una especie de pastel que se llena con ingredientes al gusto: jamón ibérico, queso, verduras..una versiones de los más comunes es el pan de coca con escalivada, otro plato típico.
También puedes probar la Coca de Sant Joan, una coca dulce que se come para el Festival de Sant Joan, que tiene lugar a finales de junio.

Escalivada
Uno de los platos típicos más comunes que se pueden encontrar en todas partes, como tapa o como aperitivo en el restaurante. Es un plato preparado con pimientos, berenjena, cebolla y tomates cocinados y con anchoas encima.

Calçots con salsa romesco
Los calçots son cebollas que se cocinan a la parrilla y luego se envuelven en un papel de periódico para mantenerlos calientes y se llevan a la mesa.
La capa externa de cebolla se quema y tienes que quitarla, luego se queda solo la cebollita blanca que tienes que sumergir en la salsa romesco hecha con tomates, pimientos, ajo, almendras, pan y aceite de oliva extra virgen.

Butifarra con mongetes
Es una salchicha sabrosa cocida a la parrilla, que suele ser acompañada con frijoles blancos o frijoles rosados.

Calamares a la romana
Los calamares a la romana aquí en Barcelona se comen muy a menudo, como tapa o como entrada para acompañar la paella en un restaurante.

Arroz negro
El arroz negro, un famoso plato de la cocina catalana y de la Costa Brava. Es un arroz preparado con sepia, mariscos, cebolla, ajo y tomates.

Pollo asado a la catalana
Este pollo suele ser cocinado con verduras secas como pasas, piñones …

Crema catalana
La crema catalana es, de hecho, un postre típico y muy turístico, pero en cualquier caso, sigue siendo uno de las mejores delicias catalanes. Es una crema cubierta con una capa superficial de azúcar caramelizado que tienes que romper con una cuchara.

Restaurantes
Fundado en 1753, esta fue la primera casa que se construyó en el barrio de la Barceloneta. Inicialmente, el lugar era utilizado como bodega de vinos, hasta que más tarde se convirtió en una taberna para pescadores. En 1956 reabrió sus puertas como Can Ramonet y, sin esperarlo, el restaurante acabaría liderando la gastronomía del barrio. Con una decoración cuidada, que intenta transmitir la tradición del local con los barriles de vino, sus especialidades son el arroz negro, las paellas, la fideuá, las cazuelas de marisco, el pescado, las tapas y los platos de autor.

Fundado por la familia Bofarull en 1835, este histórico restaurante ha adquirido su nombre actual debido a su plato estrella: los caracoles. La especialidad de la casa que ha atraído a su comedor a personajes ilustres del mundo del arte, la política y las finanzas. Algunos de ellos fueron Charlton Heston, Jimmy Carter, Robert de Niro, Joan Miró, Salvador Dalí y su mujer Gala, entre otros. Durante todos estos años, las cuatro generaciones de la familia Bofarull ha sabido conservar la esencia del restaurante, así como mantener la excelencia de la cocina tradicional catalana elaborada con los productos de mayor calidad. Entre sus especialidades están los arroces, el suquet de peix y el bacalao a la empordesa.

Su nombre hace referencia al número de entradas para el público, ya que había una octava, pero estaba destinada al personal. Fue construido a mediados el siglo XIX, junto con los emblemáticos porches del paseo Isabel II por orden del empresario Josep Xifré. En sus inicios, 7 Portes fue abierto como un café de lujo y no fue hasta 1929, bajo la dirección del chef Morera, cuando se convirtió en un restaurante. Sus mejores años fueron en la década de los 40, cuando el local pasó a manos de Paco Perellada, miembro de uno de los grupos de restauradores más prestigiosos de Cataluña. Su cocina, en la que destacan especialidades como la paella, las zarzuelas y los guisantes “ofegats”, llamaron la atención de los comensales, quienes lo convirtieron en un restaurante de referencia en la Ciudad Condal. Por él también pasaron ilustres personalidades como Pablo Picasso, Joan Miró, Rafael Alberti, Salvador Dalí, Alexandre Flemming y más de 50 Premios Nobel. Hoy, algunos de los asientos que ocuparon están marcados con una placa.

El restaurante Casa Leopoldo abrió el año 1929 en pleno barrio del Raval. Nació como una modesta tasca portuaria, pero al cabo de poco tiempo se convirtió en uno de los establecimientos de referencia en la Barcelona de la época, especialmente para el mundo intelectual y artístico de la ciudad. Por él pasaron escritores, toreros -su fundador lo había sido, de ahí los detalles de la decoración que se han mantenido a lo largo del tiempo-, políticos, bohemios y personajes de la farándula, que dejaron sobre los manteles sobremesas y tertulias literarias y taurinas irrepetibles. Jaume Perich, Eduardo Mendoza, Lluís Permanyer o Manuel Vázquez Montalbán eran clientes habituales que lo frecuentaban atraídos por sus guisos caseros y su atmósfera única; Montalbán lo popularizó como el restaurante favorito de Pepe Carvalho, el detective protagonista de muchas de sus novelas.
La última crisis económica obligó a sus fundadores, la familia Gil, a cerrar las puertas de su legendaria «casa» en 2015. Eso sí, como si de una novela se tratase, lo hizo dejando su final en puntos suspensivos. Poco ha durado la incertidumbre porque la reapertura de Casa Leopoldo está prevista para marzo del 2017. Lo hará con nuevos gestores y la promesa de mantener platos clásicos de su carta, como el rabo de toro y los arroces, y la esencia de la decoración, especialmente los azulejos y las fotografías que cuelgan de las paredes y que en silencio repasan la vida de la Barcelona del siglo xx.

Mercado La Boquería
El Mercado de San José, popularmente conocido como La Boquería, es un mercado municipal que se encuentra en la Rambla de Barcelona (España). Además de ser un lugar donde se puede comprar todo tipo de productos frescos, es también una atracción turística.
Tiene una superficie de 2583 m² con más 300 puestos ofreciendo una gran variedad de productos locales y exóticos, tanto a los compradores particulares como a los restauradores de la ciudad. Es el mercado más grande de Cataluña, el más variado en oferta alimentaria y también el más visitado por los turistas.

Mercat de Sant Antoni
El Mercado de San Antonio, es uno de los mercados más grandes e importantes de Barcelona. Lo constituyen tres mercados: el de frescos, es decir alimentos; el de ropa, también conocido como els Encants; y el Dominical que es de libros. Está localizado en una de las manzanas del distrito del Ensanche de Barcelona, donde antiguamente se encontraba el Baluarte de San Antonio (en catalán Baluard de Sant Antoni), una de las principales entradas a la ciudad amurallada.
El edificio, inaugurado en 1882, fue diseñado por el arquitecto Antoni Rovira i Trías y la construcción fue ejecutada por la empresa La Maquinista Terrestre y Marítima. Fue el primer mercado que se hizo fuera de la ciudad antigua y su ubicación obedece al plan original de Ildefonso Cerdá.
En 2007 el Ayuntamiento convocó a un concurso para remodelarlo, donde el proyecto seleccionado fue el del taller de arquitectura Ravetllat Ribas Arquitectes. La rehabilitación se inició en 2009 y su reapertura fue en mayo de 2018.
Con los trabajos de obra se obtubieron hallazgos arqueológicos que se remiten hasta a los orígenes romanos de la ciudad, mismos que se incorporaron al edificio y ahora son visitables.

